JESÚS ZOMEÑO. POETA Y NARRADOR.

Jesús Zomeño (Alcaraz, Albacete, 1964) reside en Elche (Alicante). Es editor de la colección de poesía Diarios de Helena y de las carpetas colectivas de la serie Laberintos. En los últimos años ha construido una obra narrativa tan sobresaliente y única como insólita en torno a las vicisitudes de personajes cotidianos relacionados con la Primera Guerra Mundial que le convierte en uno de los cuentistas más interesantes del panorama actual en lengua castellana. Ha publicado los libros de relatos: Cuestión de estética (1987), Lengua azul (2008), y la gran trilogía Cerillas mojadas (2012),  Piedras Negras (2014) De este pan y de esta guerra (2015),  y “Guerra y Pan” (2017), y los siguientes libros de poesía: Del eterno regreso (1989), Diario marroquí (1991), Segundo viaje a Marruecos (1992), Diario de los nómadas (1995), El otoño de Montparnasse (1995), Un libro titulado 34 poemas (2001) y Lectura de estaciones (2003).
En 2017 gana el Premio de la Crítica de Narrativa de la Comunidad Valenciana.
En Octubre de 2018 publica su primera novela “El Cielo de Kaunas” (Editorial Contrabando).
RESEÑA DE LA NOVELA EN VERDAD DIGITAL

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El siglo XX, y su primera mitad especialmente, se proyectan sobre su obra, especialmente la narrativa, desde un proyector de cine antiguo de tal modo que los ojos del lector se convierten en los ojos de alguien que mira hacia la calle desde la ventana y ve pasar las escenas de otra vida que podría ser la suya. La prosa y la poesía de Jesús Zomeño se hacen con el tiempo tan hermosas como repletas de ese bouquet que tienen los momentos que describe y evoca, y que nos remiten a escritores como Joseph Roth o Robert Walser.
Jesús Zomeño colecciona objetos de la Primera Guerra Mundial e imágenes de calles predilectas, maneja los paraguas como Sherlock Holmes y Watson, ha dado forma con sus dibujos al escurridizo “Cantante Mudo” -existe una baraja hecha a mano de “El Cantante Mudo”, cada carta de la baraja un dibujo y una frase- y saca punta a lo aparentemente obvio hasta convertirlo en excepcional. ¿Conocen esa sensación peculiar que nos asalta cuando alguien nos señala una mancha en la pared o una nube en el cielo e intenta que veamos esa figura que nosotros no conseguimos ver: un animal, un rostro humano? Es una gran experiencia leer a Jesús Zomeño o asistir a una de sus presentaciones donde habla de sus libros y de anécdotas. Según va contando, consigue que veamos las segundas formas ocultas de la vida, tan sencillas, entonces, de ver, cuando al fin, llevados por su voz, las vemos como son.
JESÚS ZOMEÑO. SITIO OFICIAL EN FB
UNA RESEÑA DE “LENGUA AZUL”
LA TRILOGÍA DE LA GRAN GUERRA

AL FINAL DE LA NOCHE

Hay un amor que no me corresponde,
un tren que nunca me alcanza,
también una palabra que no escucharé;
un amigo con el que no estaré
cuando se muera, y al que ya recuerdo
desde hoy  mismo. Habrá un amor
que dirá que soy inoportuno, un tren
que pasará de largo en la noche;
la palabra de un amigo llamándome.
Quizá porque el amor no entiende
ni de trenes ni de palabras,
ni de amigos que se alejan en silencio.
Quiero decir que basta de palabras;
que hay un amor que no me corresponde
y también un amigo que está muriéndose

en algún lugar de mi corazón;
(estúpida palabra):

(c) Jesús Zomeño. Todos los derechos reservados.

A PESAR DE TODO

A pesar de todo
sigues mirando al cielo;
alguna estrella fugaz,
algún grito a lo lejos.
A pesar de estos días,
de la ingratitud,
de la soledad de las palabras,
de una mancha de humedad en la pared
que penetra despacio
como la extensión de un mapa de tristeza;
sigues siempre mirando al cielo,
como si los significados fueran inescrutables
y sólo quedara el asombro por el misterio.

(c) Jesús Zomeño. Todos los derechos reservados.

 

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